Mi mejor amiga como regalo de bodas para mi novio
Volver a Relatos
Tríos / Orgías

Mi mejor amiga como regalo de bodas para mi novio

Mi mejor amiga como regalo de bodas para mi novio es un relato erótico de la categoría Tríos / Orgías compartido en Comunidad BDSM para explorar narrativas de consentimiento y pasión adulta.

Anónimo
5/7/2026
5 min de lectura

Titulo: Mi mejor amiga como regalo de bodas para mi novio

Categoria orgias

La noche de bodas. Ese momento tan esperado y temido al mismo tiempo. Mi nombre es Sophia, y yo era la novia de Alex. Él era mi amor, mi compañero inseparable desde la infancia. Pero aquella víspera de casarnos me dio una idea atrevida. Quise regalarle a mi querido una experiencia inolvidable.

Al hablar con mi mejor amiga, Lisa, le propuse el plan más salvaje que jamás se había cruzado por mi mente. Ella aceptó sin pensarlo dos veces. Ambas estábamos ansiosas de vivir esa noche.

A la hora convenida, Alex llegó a nuestro apartamento, confiado y feliz por estar con su novia la víspera del matrimonio. Lo abracé tiernamente, pero no tardé en revelarle la sorpresa que tenía preparada.

"Querido, te tengo una sorpresa especial para tu noche de bodas", le dije con un susurro seductor mientras me acercaba a él y le rozaba el cuello con mis labios.

Alex se quedó intrigado. "¿Qué es?" preguntó con curiosidad.

En ese instante, Lisa entró en la habitación con una sonrisa traviesa. "Te presento a mi amiga Lisa", le dijo con un guiño a Alex. Él parecía confundido pero complacido al mismo tiempo.

"Vamos a hacer algo que nunca hemos hecho antes", expliqué con tono sensual mientras me desvestía lentamente, dejando al descubierto mis pechos firmes y la deliciosa curva de mi cuca entre las piernas. Alex se quedó hipnotizado por la vista.

Lisa se unió a mí, quitándose su ropa interior y mostrando sus turgentes tetas rojizos. "Vamos a compartir tu novio esta noche", me susurró con voz ronca mientras se acercaba a él y lo besaba profunda y apasionadamente.

Alex parecía atónito, pero pronto su cuerpo reaccionó. Se acercó a nosotras con una erección impresionante que se veia bajo su ropa interior. Me acerqué para darle un beso húmedo en los labios mientras Lisa lo abrazaba fuerte por detrás.

La ternura de mi beso contrastaba con la firmeza de su miembro al rozar mi vagina empapada. Sin pensarlo, comencé a desvestirlo más, tirando de su camiseta y dejándolo en ropa interior. Lisa se encargó de liberar sus verga mientras lo besaba pasionalmente.

"Vamos a acostarnos juntos", le dije con una sonrisa perversa mientras me acostaba en la cama, invitándolo a unirnos. Alex asintió y se colocó entre mis piernas, frotando su miembro hinchado contra mi cuca empapada.

Con Lisa detrás, comenzamos a mover nuestros cuerpos al ritmo de sus embestidas profundas y lentas, mientras el me penetraba besaba masturbaba y manoseaba por todo lado. El placer que sentí con cada penetración fue inmenso. Alex me miraba con ojos ardientes mientras se deslizaba dentro de mí, como si estuviera adorando su propia creación.

Lisa empezó a frotarse contra mi espalda desnuda, pasándole la mano entre mis nalgas y acariciando mi clítoris hinchado con su pulgar. "Estás tan mojada que se te vea desde aquí", me susurró al oído mientras me penetraba con un dedo.

Esa sensación doble de placer fue demasiado para mí. Me arqueé bajo Alex y Lisa, gritando su nombre al sentir mi orgasmo estallar dentro de mí. Él se detuvo, dándome un momento para disfrutar del éxtasis antes de seguir su ritmo intenso.

Lisa comenzó a moverse con más energía, penetrando mi pasaje secreto mientras Alex me tomaba de las caderas. Juntos crearon un orgasmo doble que me dejó sin aliento. La sensación de sus cuerpos fusionados sobre el mío fue indescriptible.

En ese momento, Lisa se dio vuelta y empezó a chupar su verga con pasión, llevándolo hasta la entrada de su cuca antes de dejarlo profundizar en ella. Alex gruñó de placer al sentir cómo estaba clavando a la mejor amiga de su novia, estaba en un trio con su novia y la mejor amiga y en esta momento estaba esta disfrutando dentro de ella.

Lisa continuó con sus gestos lascivos mientras él la penetraba con fuerza, como si estuviera buscando llegar mucho mas profundo y disfrutando al Maximo. El sonido húmedo de nuestras carnes chocando se unía a los gemidos que emitíamos ambas.

Poco después, Alex alcanzó su clímax, gritando mi nombre al derramar su semen caliente adentro de ella. Su orgasmo me trajo otro para mí, y nos quedamos entrelazadas en la cama, sudorosas y jadeantes.

Lisa se acercó a besarnos, compartiendo nuestros labios empapados de placer. La sensación de esa triple unión fue abrumadora. Nos amamantamos con ternura, sintiendo el calor de nuestros cuerpos después del sexo intenso.

En ese momento, comprendí que no había regalo más grande que darle a mi Alex que no fuera la total entrega y aceptación mutua. Él era el dueño absoluto de mi cuerpo y alma desde que nos conocimos, y esa noche demostramos aún más nuestro amor desenfrenado e incondicional.

La mañana siguiente, después de una deliciosa y prolongada sesión de sexo de tres en punto, Alex se levantó para prepararnos un desayuno romántico. Lisa ya había salido antes con la promesa de mantener el secreto mejor guardado.

Mientras nos sentábamos a disfrutar deliciosas tostadas y café, Alex me miró con una sonrisa traviesa y dijo: "Nunca olvidaré esta noche inolvidable que pasamos juntos".

Yo simplemente sonreí y lo abracé, sintiendo su corazón latir fuerte contra el mío. Esa noche había sido la mejor regalada de mi vida, una experiencia que nos unía en cuerpo y alma para siempre.

A

Escrito por Anónimo

Autor y colaborador de la comunidad narrativa de Comunidad BDSM.